La Vía de la Armonía.
Ki Aikido
El Aikido consiste en el estudio sistemático y creativo de la no colisión en situaciones de posible agresión, sea ésta física, emocional o mental. Como arte marcial, representa un planteamiento totalmente distinto al no buscar la derrota del adversario o adversarios siendo más fuerte y contundente que ellos.
Morihei Ueshiba creó el Aikido a partir de la concepción espiritual de la unidad del cuerpo, del alma y del espíritu. Existen en el Aikido dos elementos primordiales: el estudio de la percepción y el de la relajación.
En el Ki Aikido se parte de la asunción de que la mente guía al cuerpo y de que es la mente quien abre y cierra relaciones; por consiguiente, si pretendo establecer una relación con el cuerpo del agresor de tal modo que ni me dañe ni se dañe, deberé imprescindiblemente crear una relación con su mente para poder guiarla.
Para ello será condición ineludible que esa situación de posible enfrentamiento se transforme mediante determinados movimientos y acciones físicas y mentales, en una situación carente de colisión tanto corporal como mental producto del desarrollo de una ecuanimidad activa por parte del practicante.
Beneficios:
El Aikido es un método especializado en el desarrollo de la mente y del cuerpo concibiendo al ser humano en su aspecto psicofísico.
En definitiva, se aprende a considerar la naturaleza humana en su totalidad, creando confianza y cohesión y desarrollando al máximo todas nuestras capacidades.
Técnica:
El aikido se propone asimismo como objetivo el que la persona violenta abandone su intención agresiva mediante un repertorio de técnicas muy eficaces que no son ni agresivas ni violentas.
No se trata, pues, de una práctica deportiva de competición, sino de una disciplina para desarrollar una mayor seguridad interior: lo que llamamos calma viva.
No hay límites de edad para practicar Aikido.