Espiritualidad Salud

¿Decidimos nuestro futuro antes de nacer?

Monique Presa

Entrevista a Monique Presa

Monique Presa de la Fuente, Presidenta de la Asociación Europea de las Memorias Prenatales, nos habla sobre este tema.

Nos gustaría que explicaras en pocas palabras para nuestros lectores en qué consisten las “Memorias Prenatales” ¿Cómo surge este concepto?

El concepto de memorias prenatales lo desarrolló Claude Imbert a partir de una experiencia personal. Durante una visualización tuvo recuerdos relacionados con su vivido dentro del vientre materno.

Tras tiempo de investigación, práctica profesional y reflexión personal llegó a la conclusión de la existencia de “percepción” en la etapa prenatal, incluso antes del desarrollo de los sentidos.

¿Un embrión o feto puede recordar?

Consideramos que el embrión no sólo puede recordar sentimientos y emociones generados por las vivencias de su entorno uterino y lo que sucede en su exterior, si no que tiene arraigadas creencias heredadas del propio árbol genealógico que le influencian en la interpretación de la “realidad” que está percibiendo tanto in utero como fuera. De esta manera podemos encontrarnos personas, que en sus visualizaciones recuerdan -emocionalmente hablando- vivencias de sus primeros días de vida, como por ejemplo,  la pérdida de una célula gemelar que no llegó a desarrollarse.

¿De verdad estas memorias pueden estar influyendo en nuestra vida?

La influencia de éstas memorias es incuestionable cuando la persona logra establecer la relación entre lo sucedido en la vida intrauterina y lo que le está pasando en su vida actual. Es decir, nuestros patrones de relación -con nosotros mismos y con los otros- son una mera reproducción de esquemas de relación ya establecidos en la experiencia de la concepción, vida intrauterina y el nacimiento.

Tanto es así, que podemos encontrarnos por ejemplo en un caso de preferencia de sexo: el nacimiento de un hijo/a de otro sexo – al deseado- puede llegar incluso a influenciar en el hecho de que la persona escoja un tipo de trabajo u otro a fin de satisfacer los deseos inconscientes o conscientes de sus progenitores. Cómo por ejemplo una mujer que decidió escoger una profesión asociada socialmente al género masculino y se hizo albañil porque su papá deseaba haber tenido un hijo.

Otro ejemplo que pone en evidencia cómo las experiencias de la vida intrauterina afectan a la persona sería el caso de una pérdida gemelar, produciendo ésta una constante búsqueda de pareja acompañada de una sensación profunda de vacío interior y una permanente melancolía…inconscientemente la persona sufrirá constantemente el no haber elaborado el duelo de esa primera pérdida in utero.

Es bien sabido, que el estrés por parte de la mamá durante el embarazo afecta al embrión en crecimiento, pero además queremos hacer hincapié de que el bebé capta el estrés materno y también el estrés paterno y no sólo cómo respuesta fisiológica, si no asociando la vivencia a los estímulos -en concreto- desencadenantes de la situación estresante. Este sería el caso de una pareja que está sin trabajo durante la gestación de su bebé y después este niño o niña tiene dificultades en su vida adulta de encontrar empleo.

¿Qué les dirías a los futuros padres sobre este tema?

Les diría que una vida prenatal y un nacimiento armonioso determinan la estructura de la personalidad futura de su bebé, y que un acompañamiento basado en las memorias prenatales les ayudará a contribuir directamente en el desarrollo positivo de dichas bases.

¿Cómo se puede ayudar a las personas utilizando este concepto?

Acompañándolas a conectar con su vida intrauterina, es decir, con su conciencia de embrión, que pone muchas menos barreras a la transformación positiva de los conflictos por ser previa a la formación de la personalidad. Esto se hace reimprimiendo o modificando la memoria celular, cambiando sus creencias limitantes, que tienen su origen ya en esta etapa, para así transformar su presente y su futuro.

La terapia de las Memorias Prenatales utiliza para este fin diferentes técnicas, cómo la Nueva Sofrología, PNL (Programación Neurolingüística), Análisis Transaccional y Desprogramación Biológica.

¿Cuánto dura este tipo de terapia?

Este método está considerado una terapia breve (9 meses), que puede variar en función de cada caso. Es un tipo de psicoterapia que se centra básicamente en los cambios que la persona quiere lograr a través de la terapia, en lugar de en el problema –o los problemas- que les hizo buscar ayuda. El enfoque está centrado en la revisión de las memorias prenatales para propiciar los cambios del presente y futuro. El terapeuta considera que el cambio es constante, acompañando a la persona –activa en su proceso de cambio- a construir una visión concreta del futuro al que aspira para sí misma.

¿A quiénes sugerirías hacer este tipo de terapia?

Esta terapia es recomendable para toda persona que quiera sanar de forma profunda y duradera sus conflictos y especialmente la sugerimos para casos de nacimientos complicados con fórceps, cesáreas, futuros padres y madres, fecundación in vitro, pérdidas de gemelo conscientes o no, etc.

¿Cuáles son los temas que normalmente presentan las personas que acuden a este tipo de terapia?

Depresión, autoestima baja, pérdida de un gemelo, conflictos de pareja, duelo, enfermedades, crecimiento personal, sentimiento de culpabilidad, dificultades laborales, etc.

Monique Presa de la Fuente
Presidenta de la Asociación Europea de las Memorias Prenatales
http://www.memorias-prenatales.com/

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