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(2ª Parte)
A continuación describo cada uno de estos
tres espíritus
El
Observador (Leopardo) es aquel que permite percibir o contemplar las
experiencias desde una distancia psicológica adecuada. El Observador está
identificado consigo mismo pero no con la experiencia. Le es posible observar
las propias sensaciones corporales, la propia alteración emocional, la angustia,
la confusión, cualquier evento que acontezca al sujeto de la experiencia. La
capacidad de observación es una de las más fundamentales funciones del ser
humano. Por otro lado, la capacidad de observación permite anticipar los efectos
posteriores de la experiencia, situarla dentro de un contexto adecuado y sobre
todo, no identificarse con aspectos restringidos de la misma. La observación
continuada de los propios estados, se ve favorecida con el uso de las Esencias
Chamánicas, claro...
A falta de las originales plantas sagradas, su empleo lleva suavemente al
Observador a hacer conciente lo inconsciente a través de contactar con la Voz
del Ver, para que eso suceda tiene que producirse lo que nosotros llamamos un
Estado Elevado de Conciencia, subrayo lo de elevado pues no debemos confundirlos
con Estado alterado de conciencia, ya que estado alterado puede llamársele a una
crisis histérica, a situaciones de pánico, de ansiedad, a los estados
resultantes de experienciar fobias, al mismo clímax orgásmico etc. y que desde
un contexto normal, pues hay excepciones, generalmente no llevan al ser a
contactar con su naturaleza espiritual.
Las Esencias Chamánicas ayudan a la persona a desarrollar su capacidad
consciente de unificación, entre lo material y lo espiritual; hasta lograr un
grado de salud mental extraordinario, sin grandes complicaciones, sin
sacrificios, sin largas preparaciones mentales ni espirituales.
El Sujeto de la Experiencia (lobo o serpiente)
por su lado, es el que esta más asociado con la experiencia en si. ¡Si siento
dolor, yo como sujeto de la experiencia me identifico con el dolor! ¡Si tengo
alguna emoción, yo como sujeto de la experiencia, vivo la emoción en mi mismo!
En otras palabras, el sujeto de la experiencia es el que siente,
en cambio, el observador es el que contempla este sentir desde un lugar o
posición, que no se ve afectado por la experiencia misma. La diferencia entre el
observador y el sujeto de la experiencia es, que el primero no se identifica mas
que consigo mismo, mientras que el segundo esta identificado con
cualquier acontecimiento o experiencia que le acontezca, es este otro de los
aspectos en que las esencias Chamánicas intervienen ayudándonos a tomar
conciencia de innumerables situaciones que afectan nuestras vidas sin que
tengamos noción de ellas. Un sujeto sano es un sujeto capaz de sentir y también
capaz de observar su sentir. Esto es, un sujeto de la experiencia íntegro y un
observador íntegro también.
Resta hablar del tercer espíritu que actúa como puente de unión entre el
observador y el sujeto experimentador, esto es, un mecanismo inteligente que
reconoce el significado de la experiencia, que reconoce la presencia del
observador y que reconoce la existencia de la sensación en sí misma, a
este proceso inteligente se le conoce como la Voz del
Ver (Águila), y es a través de ella que se nos permite asignarle un
significado a la experiencia, entenderla, razonarla, y saber su proveniencia y
sus consecuencias.
Ahora, cuando una experiencia no es registrada por el sujeto de la experiencia,
por no ser real sino sub-producto de un sueño, estas resultan a veces tan
nítidas, tan aparentemente reales para el observador, que ocasionalmente las
registra, pero con la inconciencia del sujeto de la experiencia. Algo similar es
lo que sucede con las grabaciones inconscientes bien sea trans-familiares o de
vidas pasadas o sucesos durante procesos de hipnosis, amnesia o anestesia,
durante el periodo de gestación, el trans-parto y los primeros años infantiles.
Todos estos incidentes tienen en común la inconsciencia del sujeto de la
experiencia, y por ello no caben en su registro vital, no aparecen pero ahí
están, tal como si fueran virus dentro de una computadora, generando reacciones
bizarras, incongruentes, intempestivas, que trastornan lo que él toma por su
realidad.
Esos conflictos difícilmente salen en una consulta tradicional, pueden aflorar
bajo hipnosis pero con el inconveniente de que en dicho estado surge la memoria
del hecho pero difícilmente aparece la impronta emocional que se condicionó.
Donde si surgen es en terapias de renacimiento, en psico-magia, en terapia de
vidas pasadas, también durante estados meditativos profundos y aunque de forma
mas sutil o entre-velada, durante algunos sueños inmediatamente antes del
despertar o en estados de ensoñación casi conciente, en los cuales el sujeto de
la experiencia y el observador logran hacerse cargo de la experiencia y grabarla
en el consiente, lo cual faculta el solucionarla al entrar en juego la totalidad
del alma con sus 3 espíritus.

Dr Luis Manuel Solana y Sentíes
Medico Cirujano desde 1973, Catedrático Universitario de 1975 a 81, Especialista
en Medicina del Trabajo, fue Director de los Servicios Médicos de VWM de 1975 a
1983, Especializado en Medicinas alternas desde 1986, Homeopatía, Terapia Neural,
Medicina Electromagnética, Fitoterapia, Terapia Floral, magnetoterapia, Bío-Termorregulación
cerebral, Medicina Hiperbárica, Citoestimulación Terapéutica, Hipnosis
Ericsoniana, Medicina Cuántica, Terapia Floral y otras.
Es Autor del Libro “PLANTAS ANCESTRALES DE PODER, Una Alternativa
Psicoterapéutica del Presente y del Futuro” Editorial Índigo Barcelona Esp.
2004. |