.:Feng Shui, tu espacio en armonía:.

El feng shui es un arte milenario que se aplica al espacio físico, en una búsqueda de mejorar y fomentar la salud, la prosperidad y la belleza a nuestro alrededor. Sus principios se basan en el estudio de las formas, el paisaje, las direcciones y los ciclos temporales que suceden en la tierra. Antiguamente el feng shui era relegado a la construcción de casas reales y templos, pero hoy día sus principios se aplican con éxito al mundo diario, tanto a viviendas como empresas. 

Es importante decir que el feng shui debe percibirse más por sus resultados que por seguir costumbres o elementos decorativos de la cultura china, es decir, conseguir un buen feng shui equivale a sentirse a gusto y en armonía en nuestro espacio, respetando las costumbres y gustos propios. No debemos convertir nuestra casa en algo extraño y ajeno a nosotros mismos. Los consejos importantes en feng shui se basan en la distribución física, la elección de zonas para determinadas actividades y por último la decoración, usando el color, el arte y ciertos elementos naturales como el agua, el fuego, la madera, etc.

Veamos a continuación tres claves prácticas y sencillas para atraer el mejor feng shui a su casa o espacio particular.




La belleza y el orden.

Según los antiguos maestros de este arte, cada cosa que existe en el universo emana una energía sutil conocida como “Qi o Chi”, esta energía que todo lo envuelve en el concepto oriental es la base de la medicina china y la acupuntura, las artes marciales o el Tai Chi, así como la filosofía Taoista . En feng shui el termino se divide en “Sheng Qi” reflejando aspectos como la salud, vitalidad, prosperidad y armonía en nuestro entorno y en “Sha Qi” que denota dificultades, enfermedad y problemas diversos.

Lo primero que debe hacerse para atraer “Sheng Qi” a un lugar es evitar el desorden y la suciedad. Es muy importante mantener nuestro espacio limpio de trastos, objetos rotos, y desorden general. Un ambiente bien distribuido y ordenado facilita el encuentro de soluciones evitando el desgate y la dispersión. Intente no acumular enseres inservibles, haga una limpieza de su armario de ropa, revise pertenencias y recuerdos antiguos y decida que es útil y que no. Esto le ayudara a renovar su casa y su energía, algo similar a realizar un Piling de la piel para eliminar células muertas dejando una piel nueva y fresca.

En un nivel más profundo puede echar una ojeada a la simbología que le rodea, ¿Tiene cuadros tristes y solitarios en su casa?, ¿Guarda recuerdos que le hacen revivir una etapa difícil de su vida? ¿Mantiene parte de su decoración solo para agradar al vecino o un familiar?. Piense que los objetos que le acompañan, son como una ventana virtual que le asoman al paisaje que representan, si ve una paisaje lleno de belleza recibirá una carga sutil de optimismo y si guarda algo gris y pesado a su alrededor, acabara también alimentado ese patrón. 

Como último consejo tenga en cuenta el aspecto natural del orden y la limpieza, esto quiere decir que no debe ser muy estricto al respecto ya que podría acabar con ambiente frío y aséptico, es bueno mantener la claridad en un espacio pero sin perder la sencillez y la naturalidad.

Una buena distribución

En feng shui se usan lo que se conoce como “5 animales celestiales” para distribuir los ambientes. Básicamente lo que sugieren estos animales es como cuidar nuestra espalda, nuestra visión delantera y ambos lados de nuestro cuerpo, aunque también se aplican al entorno de una construcción. Sus nombres sus “Tortuga negra”, “Ave fénix”, “Tigre blanco”, “Dragon verde” y “Serpiente amarilla”. Uno de los animales más importantes es la “tortuga negra” y equivale en feng shui a tener protegida la zona trasera de imprevistos. Debe evitar trabajar con una puerta dando directamente a sus espaldas, dormir con la cabeza mirando a una ventana o simplemente permanecer mucho tiempo en un lugar que no apoye solidamente su parte trasera. Un buen resguardo en la espalda le ayuda a evitar imprevistos, a estar mas alerta y ver las situaciones de cara. Observe a personas con gran responsabilidad y verá que nunca dejan esa parte al descubierto y enfocan directamente a las cosas. Una buena silla con un respaldo sólido equivale a tener una buena tortuga, una cama apoyada en una pared de forma que se controle la puerta de entrada también respetaría ese principio. Evite también tener detrás suyo, elementos agresivos como cactus, palmeras, esquinas o formas cortantes. Si cuenta con una tortuga sólida detrás, será como si le acompañase y protegiese un guardaespaldas invisible.


Los colores de nuestra casa.

Aunque para aconsejar los mejores colores de una casa en feng shui se necesita datos personalizados como la dirección de la fachada, fechas de nacimiento y otras informaciones podemos dar algunas pautas generales al respecto.

El uso del color en feng shui parte de una teoría conocida como los 5 elementos, estos en la filosofía china son “el fuego, la tierra, el metal, el agua y la madera”. Por ejemplo el fuego representa al color rojo, anaranjado o violeta. Este tiene que ver con el corazón, el verano, la alegría o la fama por citar algunos ejemplos. El elemento agua se asocia al azul, el negro o el gris oscuro y tiene que ver con el invierno, los riñones, la introversión o formas irregulares. Hay muchísimas asociaciones en feng shui que también se extrapolan a personas, montanas, formas, etc. 

Para el caso que nos ocupa haremos una división aun más sencilla que los 5 elementos pero útil, clasificaremos los colores en yang y yin. Colores yang son tonos activos, calientes, dinámicos, alegres y colores yin tonos pasivos, relajantes, tranquilos o fríos. 

Imaginemos que vamos a decorar un dormitorio de pareja. Aquí lo importante es el equilibrio, el feng shui no aconsejaría colores muy yin como el negro, el azul, el verde oscuro o el gris porque tenderían a enfriar la relación. El consejo seria un tono yang muy suave como el melocotón, o tonos calidos en su forma pastel. Colores muy yang como el rojo o tonos ácidos tampoco serian aconsejables ya que nos hablarían del otro extremo, no permitiendo relajarnos ni descansar. 

Intente no abusar de tonos fuertes en áreas grandes, por ejemplo un anaranjado fuerte puede ir bien para una pared de la casa pero no quizás para todo un salón, un azul fuerte puede dar un toque interesante pero si lo utiliza en todo el recibidor, el saludo de su casa al entrar podrá ser frío. Si tiene niños muy nerviosos utilice tonos suaves en sus dormitorios como el azul celeste o el turquesa. Si por el contrario muestran una personalidad introvertida y con falta de iniciativa use algún tono más alegre como el amarillo suave, el rosado o el violeta claro. 

En cuanto al suelo, paredes y techo. El precepto del feng shui es que el suelo debe ser más oscuro que la pared y esta a la vez más oscura que el techo. Poner por ejemplo un techo marrón oscuro y un suelo claro seria una casa con el concepto invertido, es decir tierra arriba y cielo abajo, lo que daría una sensación de ahogo e inestabilidad. 

Un buen feng shui

Utilice su sentido común y evite caer la parte supersticiosa que le promete soluciones y buena suerte sin poner nada de su parte. Por ejemplo si cree que poniendo unas monedas colgadas con un lazo rojo en la ventana se hará rico o colocando un par de patitos mandarines en su dormitorio tendrá una estupenda pareja como prometen algunos libros, puede ser que salga defraudado. 

Un estudio serio debe tener en cuenta datos como la fachada de la casa utilizando una brújula de precisión, fechas de nacimiento de los habitantes, momentos de construcción o remodelación del inmueble, y un examen preciso de las formas que le rodean a su vivienda como accesos, carreteras, masas de agua, elevaciones de terreno, etc. Estos datos son los que determinan las mejores estancias de una vivienda, los colores más adecuados, el uso de las puertas, la ubicación de agua y otras muchas variables. 

El feng shui viene a ser como conocer los mejores vientos que nos ayudaran a llegar antes a buen puerto, es una ayuda para llegar más fácilmente al destino pero nunca reemplaza nuestra voluntad y esfuerzo personal. Nuestro mejor feng shui es también conseguir una mente limpia y un corazón hermoso que nos facilite sacar el mejor provecho de todas las situaciones.

¡Le deseamos el mejor feng shui!

Por Silvestre Pérez Pérez y Natividad Pérez Domingo.
Autores del libro “Feng Shui para todos”. Ed. Plaza y Janes.
http://www.fengshuinatural.com

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