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Desde el reino mineral nos llega el regalo de los cristales y gemas
con toda la magia y su enorme poder puesto a nuestro servicio.
La
colocación de gemas y cristales alrededor o sobre un paciente,
puede aumentar y concentrar la energía curativa. Las radiaciones que
emiten, aportan al cuerpo la energía que le falta previniendo, e
incluso curando, la enfermedad. |
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Durante siglos
se les ha atribuido a las piedras propiedades curativas. En los
rituales ancestrales, se empleaban los cristales para curar
enfermedades. La gemoterapia es la técnica que se basa en este
principio y ayuda a solventar cualquier desequilibrio que se
produzca en el organismo, mediante las radiaciones de determinadas
gemas o piedras. Se considera que esta terapia puede sanar a una
persona tanto en el plano físico como en el mental y emocional.
Muchas de las
técnicas terapéuticas naturales, se hicieron más fácilmente
comprensibles desde que los científicos determinaron que los átomos,
que constituyen el conjunto de la materia, no son sólidos, sino que
en un 99,99% están constituidos por espacio vacío lleno de energía
en forma de vibración. Lo que nosotros consideramos materia sólida
no es más que energía que vibra en diferentes frecuencias.
A esa “fuerza
vital” que rodea los cuerpos y se describe como un halo de luz, se
la denomina aura y se ha demostrado, que se pueden prevenir las
enfermedades mediante el desarrollo de medidas de control físico,
mental, espiritual y emocional del organismo que se manifiesta a
través de la sutil energía que constituye el aura.
Cuando un
cristal de cuarzo entra en contacto con una pequeña cantidad de
energía, comienza a vibrar. Un ejemplo de esa vibración lo vemos en
los relojes de cuarzo, cuando el impulso hace que la manecilla
marque los segundos con total precisión.
Los expertos
en sanación con cristales consideran que, cuando la fuerza que
actúa en un cristal está en contacto con el cuerpo o a su alrededor,
estimulan, equilibran o reducen el flujo de energía vital que, de
acuerdo con el concepto oriental de salud, debe fluir libremente
para que nos encontremos bien y estemos sanos.
Desde le punto
de vista científico, se puede afirmar que cada célula del cuerpo
vibra en una frecuencia determinada y las que lo hacen en una
vibración distinta, son las que pueden presentar signos de
enfermedad. |
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La terapia con
cristales actúa a muchos niveles para favorecer la curación y
reducir los problemas
físicos y mentales:
Estrés
Depresión
Falta de autoestima
Miedos y fobias
Cansancio
Ayuda a la relajación
Refuerza y revitaliza
Artritis
Cicatrización
foto: turmalina
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Como
terapia actúa a nivel físico, mental y emocional, corrigiendo las
emociones negativas que provocan la enfermedad.
Cada piedra posee unas
cualidades y unas características determinadas. Para que ejerzan
sus propiedades es recomendable estar en contacto constante con
ellas. La forma más cómoda es llevándolas encima para que ayuden a
armonizarnos, a purificar, a limpiar nuestro campo energético.
Podemos meditar con ellas y conectar con nuestra esencia. Serán una
magnífica ayuda en nuestro despertar de conciencia.
De nosotros dependerá
hasta dónde queramos profundizar.
foto: cuarzo
La mejor
manera de elegir un cristal es cerrar los ojos y dejarse llevar por
la intuición, o bien escoge el que visualmente más te atraiga.
Los
cristales deben lavarse en agua de mar y luego aclararlos con agua
clara antes de ser utilizados con fines terapéuticos. Exponiéndolos
a los rayos solares, aumentan su poder vibratorio. |
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Los terapeutas utilizan los cristales de formas muy diversas.
Algunos colocan piezas grandes de
amatista o de cuarzo blanco sobre la mesa para limpiar y
equilibrar las energías de la habitación.
Otros emplean
pequeños fragmentos de cristal de diferentes colores situándolos
sobre los chakras, optando por diferentes posibilidades en función
de que se traten problemas físicos o emocionales.
O bien se
colocan alrededor del paciente para que absorban la energía negativa
o aumenten los niveles de energía pasivita. Este trabajo
de ajuste suele realizarse con la persona tumbada, total o
parcialmente vestida. El sanador coloca sobre su cuerpo los
cristales, dejándose guiar por su intuición. La persona a tratar
participa realizando alguna visualización o meditación, según el
terapeuta le vaya indicando.
Durante la
curación el terapeuta debe emplear el poder de su mente para dirigir
la energía hacia el área física, mental o emocional en la que se
halla el desequilibrio causante de la enfermedad o la tensión.
Otra
alternativa es la Electroterapia con cristales. En ella los
cristales se colocan en un tubo de vidrio cerrado que contiene una
solución salina y que está conectado a una batería.
Los tubos se
colocan en los chakras del paciente o en los meridianos afectados y
se procede a una estimulación eléctrica de forma que haga vibrar la
energía a la frecuencia necesaria para la curación.
Cualquiera que
sea el procedimiento elegido, el objetivo es alcanzar el equilibrio
de las células “desarmonizadas” de modo que se recupere la salud. |
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| No existen
contraindicaciones, si bien hay que tener cuidado con los lactantes,
los niños y las mujeres embarazadas. |
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