Este primer nivel de reconocimiento se vivirá en el corazón del cuerpo, lugar privilegiado de nuestro inconsciente.
En nuestro cuerpo está inscrita nuestra historia, nuestra búsqueda de identidad. En nuestro cuerpo también habita nuestra verdadera naturaleza, aquello que hemos aprendido a modelar sobre lo que se esperaba de nosotros, aquello que hemos aprendido a disfrazar para
complacer a los otros, aquello que hemos aprendido callarnos.
Los participantes recibirán las herramientas que les permitirán establecer un diálogo con este cuerpo que después de tanto tiempo retiene su verdad. Este diálogo permitirá descubrir las múltiples identidades escondidas debajo de su envoltorio físico, templo de nuestra alma: la identidad con los padres, la sociedad, las creencias que han construido a su ego… Nacer a sí mismo, es ante todo nacer al cuerpo, Nacer a la encarnación, nacer a la tierra que nos acoge para permitir nuestra realización.aquí un texto del párrafo ]
|